Un año es el plazo de prescripción de la acción de reclamación de daños y perjuicios por vulneración de un derecho fundamental en el desempeño de la actividad profesional. Este plazo se aplica a quien recibió una indemnización por despido improcedente y reclama ahora los daños y perjuicios por una supuesta vulneración de su derecho al honor acaecida en el marco de un anterior despido que declaró nulo.